Brasil reconoce métodos alternativos para experimentos sin animales
El Gobierno brasileño reconoció este jueves como válido 17 diferentes métodos que en adelante serán usados para experimentar la toxicidad de sustancias desarrolladas por la ciencia, o sus efectos en la piel o en los ojos, en sustitución total o parcial de los cuestionados experimentos con animales.
Los 17 métodos alternativos al uso de animales en experimentos fueron descritos en una resolución del Ministerio de Ciencia y Tecnología publicada en el Diario Oficial. Los métodos para experimentar sustancias sin usar los llamados ‘conejillos de indias’ fueron reconocidos por el Consejo Nacional de Control de la Experimentación Animal (Consea), que estableció un plazo de cinco años para que los laboratorios los adopten total o parcialmente como alternativa a los test con ratones, conejos, perros y otros animales usados por la ciencia.
La resolución, según el texto, "reconoce el uso en el país de métodos alternativos validados que tengan por finalidad la reducción, la sustitución o el mejoramiento del uso de animales en investigaciones científicas".
Además de reconocer sistemas alternativos de experimentación cuya eficacia ya fue determinada por "centros internacionales de validación", el Consea estableció para cada uno de los métodos si será usado total o parcialmente como sustituto de los experimentos con animales.
La astrónoma chilena que busca superplanetas que alberguen vida
Cuando iba al colegio, María Teresa Ruiz era de las preguntonas que quería entender cómo funcionaba todo. Le interesaban la naturaleza y la mecánica de los relojes, pero no se había detenido a observar el cielo. Hasta que entró a estudiar ingeniería civil en la U. de Chile y, en vez de encerrarse en un laboratorio, se decidió por hacer su práctica en astronomía en el cerro Calán.
“Tuve la suerte de que me mandaron al cerro Tololo y fue amor a primera vista. Dije: ‘Voy a poner todo para dedicarme a esto el resto de mi vida’ ”. Ruiz fue la primera mujer en lograr la licenciatura de astronomía en Chile y en hacer un doctorado en Astrofísica en Princeton (EE. UU.). Primero se especializó en investigar supernovas y luego enfocó su búsqueda en las enanas blancas más antiguas, es decir, cadáveres de estrellas a partir de las cuales podía reconstruir la formación de nuestra galaxia.
En pleno rastreo, un día se encontró por casualidad con la primera enana café, un superplaneta en las vecindades del Sistema Solar. (Lea también: Ecuador: trabajo en salud y tecnología petrolera).